
Fue derrota, pero de las que duelen. Y no por lo abultado del tanteador, sino por la lesión del Pelado. Cuando el partido ya se tornaba irremontable, Javier Isaurralde, sin intención, le pegó un codazo a Facundo en la cara (entre el ojo derecho y la nariz) que le fracturó el maxilar. Los médicos aún no pueden precisar si la lesión requiere cirugía, por lo que es muy difícil que pueda volver a jugar esta temporada.
Me gustaría escribir más al respecto pero no hay mucha posibilidad de análisis en un partido donde prácticamente sólo 3 ó 4 jugadores ocuparon sus posiciones habituales. El equipo sufrió demasiadas ausencias, más de las permitidas. No son excusas ni mucho menos, perdimos bien ante un rival que se enfocó todo el partido a sacar provecho de las ventajas que dimos en defensiva.
Podríamos decir que Marcelo no jugó bien de centro, que Jotapé no fue un buen tackle defensivo o que a Yogui la posición de ala cerrada le complicó la tarde y seguir con la lista. Hubo muchos errores de nuestro lado, pero errores que se debieron básicamente a falta de conocimiento de las posiciones ocupadas o inexperiencia, por lo tanto no sería justo remarcarlos en este blog.
Igualmente dentro de la frustración del resultado, el nerviosismo y el desconcierto ocasionado por las lesiones, hubo varios puntos positivos, hubo decisiones acertadas, jugadas bien ejecutadas y algunas correcciones para el playbook que prefiero comentarlo con los jugadores del equipo en forma privada.
En ocasiones, las cosas no salen como uno espera, pero tampoco es una cuestión de esconderse detrás del 'factor suerte'. Uno llega a situaciones adversas por mérito propio y también lo es cuando se sale adelante. No hay que olvidarse que partidos como estos sirven para forjar el carácter de un equipo y para reflexionar hasta dónde se quiere llegar y qué precio se está dispuesto a pagar.
"It's not wether you get knocked down, it's wether you get up." - Vince Lombardi
