Estamos a horas nomás del comienzo de la temporada 2010. Y si bien hace ya 15 años (¡Si, uno cinco!) que paso por este momento, no dejan de invadirme los nervios y la ansiedad.
En estos quince años me ha tocado 'jugar' desde diferentes lugares, tanto afuera como adentro de la cancha, y también he vivido temporadas de todo tipo, algunas por las que he llorado de bronca y otras en de alegría. Pero sin importar lo que haya pasado antes, me ilusiono como nunca con el torneo que está por comenzar.
Estoy impaciente por ver las grandes jugadas que van a suceder, por los pases de TD, por las recepciones imposibles, por ver esos tackles en velocidad y por disfrutar de aquellas jugadas que aún siguen sorprendiendo año tras año.
Ojalá que todos los jugadores de la Liga disfruten del torneo que está por comenzar, que se adueñen del juego y que todos puedan dar lo mejor de cada uno.
En cuanto a Guardianes, el torneo pasado fue muy bueno para nosotros. Se armó un gran equipo en base a buenos jugadores además de excelentes personas, y fue un lujo haber compartido con ellos toda una temporada.
Este año espero que también podamos armar un lindo equipo, de esos que uno se siente orgulloso de ser parte. Uno que tenga ganas de llegar hasta el último partido y ganarlo. Pero también que tenga voluntad de esforzarse y de mejorar, entrenando y estudiando antes de los partidos y dando todo una vez que empiezan.
Ahora el contador se vuelve a poner en cero y se renueva la apuesta. Sólo falta una cosa, ¡La patada inicial!

