
Hace tiempo que vengo observándolo y el detonante fue sábado pasado: se jugó un único partido en el Damaso y solamente fueron los jugadores involucrados, los árbitros y un par de jugadores de otros equipos (literalmente), nadie más.
Este hecho que se repite cada semana demuestra el bajo interés de muchos de los jugadores por aprender, por entender y mejorar su nivel de juego.
Este deporte se basa en un básico y determinante factor: "sacarle el flag al rival". Suena simple pero ¿Cuántos flags se erran por fin de semana?
Muchísimos diría yo, más de lo que se debería. En la versión que estamos jugando con siete jugadores por lado, cualquier error se magnifica y por lo tanto se paga muy caro. Y así y todo no hay nunca jugadores practicando sacar flags. Lo mismo se aplica a los centros, a los despejes, a las rutas, a los pases, a los bloqueos y a otras tantas situaciones del juego.
¿Cuántos jugadores hay interesados en estudiar al receptor que van marcar, al liniero que tienen que bloquear o al mariscal que van a enfrentar?
Y ojo que ya no hablo de ir a entrenar durante la semana u horas antes de jugar, hablo de mirar los demás partidos, preguntar, observar al resto de los jugadores, tratar de entender por qué una jugada tiene éxito y por qué no. No pasa por ser un estratega o un gran atleta, que si bien es muy importante, no es un requisito excluyente en nuestra liga, es una cuestión de querer mejorar, de querer pasar al siguiente nivel, porque ganar quieren ganar todos, ¿o no?
Definitivamente hay jugadores que se preocuparon por no equivocarse, por aprender, por no ser el talón de Aquiles del equipo, a esos que las ofensivas buscan siempre. Hay un grupo que ha ido mejorando su nivel considerablemente y que a través de los años se convierten en esos jugadores claves dentro de sus equipos. Y luego, esta el resto... ¿Vos, de qué lado estás?

