jueves, septiembre 25, 2008

Nunca harás bien lo que nunca has hecho


Hace tiempo que vengo observándolo y el detonante fue sábado pasado: se jugó un único partido en el Damaso y solamente fueron los jugadores involucrados, los árbitros y un par de jugadores de otros equipos (literalmente), nadie más.
Este hecho que se repite cada semana demuestra el bajo interés de muchos de los jugadores por aprender, por entender y mejorar su nivel de juego.

Este deporte se basa en un básico y determinante factor: "sacarle el flag al rival". Suena simple pero ¿Cuántos flags se erran por fin de semana?
Muchísimos diría yo, más de lo que se debería. En la versión que estamos jugando con siete jugadores por lado, cualquier error se magnifica y por lo tanto se paga muy caro. Y así y todo no hay nunca jugadores practicando sacar flags. Lo mismo se aplica a los centros, a los despejes, a las rutas, a los pases, a los bloqueos y a otras tantas situaciones del juego.

¿Cuántos jugadores hay interesados en estudiar al receptor que van marcar, al liniero que tienen que bloquear o al mariscal que van a enfrentar?

Y ojo que ya no hablo de ir a entrenar durante la semana u horas antes de jugar, hablo de mirar los demás partidos, preguntar, observar al resto de los jugadores, tratar de entender por qué una jugada tiene éxito y por qué no. No pasa por ser un estratega o un gran atleta, que si bien es muy importante, no es un requisito excluyente en nuestra liga, es una cuestión de querer mejorar, de querer pasar al siguiente nivel, porque ganar quieren ganar todos, ¿o no?

Definitivamente hay jugadores que se preocuparon por no equivocarse, por aprender, por no ser el talón de Aquiles del equipo, a esos que las ofensivas buscan siempre. Hay un grupo que ha ido mejorando su nivel considerablemente y que a través de los años se convierten en esos jugadores claves dentro de sus equipos. Y luego, esta el resto... ¿Vos, de qué lado estás?

domingo, septiembre 21, 2008

¿En cuánto salimos? ¿En dos...?

Llegó el sábado y sabíamos que teníamos un partido complicado debido a las ausencias de Yogui y el Pelado. Teníamos en claro cómo se iba a desarrollar el partido y cuáles eran nuestras posibilidades reales. Nos juntamos temprano, entrenamos y repasamos una y otra vez el plan de juego para ese día. Nuestras chances en ofensiva eran escasas, con Jotapé de corredor y el Gato de receptor acompañando a Nacho teníamos que intentar doblegar a una defensiva liderada por Didi, Alliegro, Pablo Paley y el "Preso" Peucheot. Planificamos también utilizar más al Doc como ala cerrada ya que considerábamos que su marca era más "accesible" que las del Gato y la de Nacho.

También habíamos trabajado sobre nuestra defensiva, emparchándola para tratar de impedir las jugadas "grandes" del rival que nos podían condicionar en ofensiva. Jotapé tenía que jugar de esquinero frente a Alliegro, Nacho sobre Didi y Sandy de apoyador junto al Gato, si bien estaba todo atado con alambres , nos teníamos fé.

Pero el plan falló y no fue la defensiva la que hizo agua. Si bien permitió dos anotaciones, estas fueron de las jugadas "grandes" a la que sabíamos que estábamos expuesto de antemano. Tampoco fue que fallaron las jugadas ofensivas, lo que "nos mató" fue la bochornosa cantidad de faltas que cometió la línea ofensiva, sólo en las dos marchas del último cuarto la ínea ofensiva no cometió faltas ... No recuerdo haber visto algo parecido:
  • 8 false start de 5 yardas
  • 1 false start hasta la mitad de la zona
  • 1 holding de 10 yardas
En total retrocedimos más de 50 yardas por faltas (recordemos que el campo de juego tiene 80 yardas)

¿Por qué las faltas nos condicionaron? Porque al retroceder y quedar tan lejos de la marca del primer intento, los linieros defensivos dejaban de preocuparse por el ataque terrestre y se dedicaban a cazar a Maxi. Eso nos obligaba a no sacar al ala cerrada ni al corredor , dejando entonces a los receptores solos contra los esquineros y los apoyadores en el backfield, lo que hacía más difícil completar los pases ya que eran 4 jugadores defendiendo contra dos.

En defensiva: Marcelo, el Gato, Nacho y Jotapé jugaron muy bien. En ofensiva las pocas jugadas que pudimos realizar con Nacho y con Alejandro fueron buenas, las demás fueron pases que se caían como frutas maduras. Eso si, tengo que resaltar que los despejes de Maxi mejoraron notablemente.

El sábado que viene quedamos libres y nos va a servir para descansar, esperar que se recuperen los jugadores que están lesionados y que jugaron igual. Depués de la semana libre vamos seguir entrenando y encarar el resto de la temporada con el objetivo de encontrar el nivel que queremos para nuestro equipo.