miércoles, noviembre 18, 2009

¡Bienvenidos!


Se termina la temporada 2009, los cruces de postemporada se decidieron el Sábado pasado. Nos tocará enfrentar a Minotauros, un equipo que por la calidad de jugadores que tiene debió haber terminado en mejor situación, pero este es tema de un futuro post.

Esta fin de semana tres de los cuatro equipos que juegan van a tener la mente en las semifinales. Seguramente ya deben estar hablando y pensando cómo no dejar escapar la oportunidad de jugar la final.
Cómo dije ya en varias ocasiones, en esta temporada no se vio el nivel de juego que se esperaba al comienzo de la misma pero ahora eso ya no importa, ahora hay que mejorar. Todos los equipos estaban conformados por jugadores de nivel muy parejo pero fue la actitud de esos jugadores y su compromiso hacia el equipo lo que marcó la diferencia, incluso por sobre cuestiones tácticas y técnicas. Debe haber muchas razones o teorías de por qué pasan esas cosas y el receso será el momento de analizar todo detenidamente y seguramente será tema para un futuro post.

Ahora es momento de pensar en otra cosa, de volver el contador "a cero", se viene lo mejor, llegan esos partidos que 'no tienen mañana', el que pierde comienza sus vacaciones, guarda el bolso hasta el año que viene y deja de ser jugador para ser uno más del público. Siempre me gustó esa especie de dramatismo de la postemporada y por más que suene a repetido: en postemporada los partidos son totalmente diferentes.

Por eso me ilusiono con que cada equipo y cada jugador eleve su nivel y muestre su mejor juego. Estos son partidos donde un simple error puede convertirse en estigma y donde una buena jugada puede terminar en proeza. Y dónde, sobre todo, gana el mejor.
Quienes hayamos jugado este tipo de partidos sabemos que cada partido te marca, te deja un sabor en la boca único y que depende de uno que éste sea agrio o que sea dulce. Las jugadas anecdóticas fueron escritas en semifinales y en finales, porque al fin y al cabo son los partidos que uno espera jugar todo el año, quién diga lo contrario miente.

Aquí está la postemporada, ya llega, está a la vuelta de la esquina: dos partidos para algunos y para otros tan sólo uno. ¡A disfrutar!