miércoles, noviembre 10, 2010

Un golpe de suerte

Cuando Gary Player era junior practicaba, en su Sudafrica natal, casi todo el día el juego corto, ya que no era un jugador de pegada larga, por su altura y peso.
Un día, como siempre, Gary estaba practicando su juego corto, en especial la sacada del bunker, que por otro lado era uno de los mejores del mundo en esas salvadas, y cada bola que sacaba con su sand, la dejaba muy cerca de la bandera (no más de 70 cm), incluso algunas entraban al hoyo. Se enfocaba en mejorar lo que mejor hacía (de él lo aprendió Tiger Woods).
Mientras eso ocurría, una persona mayor que lo observaba con curiosidad se acera a Player y le dice: "Estimado, lo he observado por un largo rato y veo que ¡Usted tiene mucha suerte! Ya que las pelotas van al hoyo como si tuvieran un imán". El entonces joven Gary le responde: "Si, es verdad lo que usted dice. Para ser sincero he notado que cuanto más practico estos golpes, más suerte tengo."


El sábado pasado la 'suerte' estuvo de nuestro lado y jugamos de una manera que no lo habíamos hecho en toda la temporada.
Simplemente barrimos a un rival que se encuentra puntero y que sólo perdió tres partidos (dos contra nosotros).
Así como muchas veces me enajeno por lo mal que jugamos o los errores cometidos, tengo la obligación de resaltar el altísimo nivel de juego demostrado por el equipo. Y me gustaría detenerme en los tres linieros ofensivos: Enzo, Guille y el Doc. Algunos de ellos jugaron como nunca los había visto jugar: concentrados, agresivos, solidarios, asignando bloqueos, protegiendo a Leandro. No dejaron dudas, si se lo proponen pueden 'romperla'.

Fueron varias las sensaciones que quedaron del partido jugado. Una, quizás la inmediata, es la de alivio, la de sentir que todo lo que uno cree sobre este juego se mantiene vigente. El esfuerzo y el sacrificio tarde o temprano pagan dividendos. Y que si uno quiere ganar debe preparase y trabajar para eso. ¿Cuánto? Siempre más que los rivales, siempre un paso adelante.
Pero el lunes me invadió la sensación de que este triunfo llegó un poco tarde, tal vez muy. Aunque la clasificación a la postemporada depende aún de nosotros. Un equipo como Guardianes no debería estar en esta situación. Perdimos demasiado tiempo (y partidos), y no se si podremos recuperarlo.
No sería justo si dijera que 'merecemos' clasificar sobre otros equipos, porque hasta ahora no hemos hecho más méritos. Siento como que ahora que vemos que el traje nos queda bien, nos queremos morir porque no sabemos si estamos invitados a la fiesta. ¿Y saben qué? ¡ahora queremos ir! Queremos estar allá, donde sólo cuatro de los cinco equipos van a estar, no nos queremos quedar afuera...
Este sábado nos jugamos el pasaje a postemprada. Ya nos convencimos que podemos, ahora tenemos que demostrar que nos lo merecemos.