El sábado volvimos a la victoria. Necesitábamos ganar y mucho. Un poco de aire, una pausa, un momento para pensar y volvernos a casa sin esa sensación amarga que dejan las derrotas. Por lo general cuando uno pierde sigue con esa bronca interna un par de días, ultimamente por las lesiones las amarguras venían durando los siete días.
No se puede analizar mucho el partido del sábado porque jugamos ante un rival que dio todas las ventajas que se pueden dar. Sólo presentaron siete jugadores (nosotros ocho), pero varios de ellos fueron titulares por primera vez.
Ante una situación así no queda otra que ganar y esperar que el partido termine de la mejor manera. Uno debe aprovechar cuando un rival da tantas ventajas, y en cierta manera entrenar o intentar probar ciertas situaciones que en otros partidos no se pueden hacer.
Hubo cosas bastante interesantes y positivas para remarcar. Leli cada semana se consolida como el eje del equipo, tanto en ofensiva como en defensiva. Se nota que está encontrando el equilibrio y ya no se lo ve con el nerviosismo de las primeras fechas. El Doc definitivamente aún está por debajo de su nivel habitual. Un jugador con su capacidad debería ser dominante todos los partidos. Pero por alguna razón no termina de ver todas las variables de cada jugada y eso le impide tomar la mejor decisión en cada intento. Se limita a ver que pasa en su posición sin terminar de aceptar que es necesario dominar todo el juego para dominar al rival. Igualmente en la segunda mitad pidió jugar por el lado fuerte del rival y si bien yo creía que no lo iba a poder hacer, debo reconocer que ganó siempre su duelo y mostró su mejor nivel en esta temporada.
Richi es otro ejemplo de sacrificio. Está jugando en la posición que el equipo lo necesita y se mata en cada jugada. Pero además poco a poco está convirtiéndose en un referente del equipo, muy atento a lo que sucede dentro de la cancha. Algo que no hacía al principio de la temporada.
Pero el caso que más me gratifica es el de Nico. Otra vez volvió a tener un gran partido. Esta vez, para muchos fue la figura de la cancha. Sumó dos intercepciones, una la devolvió para anotación y otra no pudo interceptarla porque quiso empezar a correr antes de asegurarse la pelota. Cada vez entiende el juego un poco más. Ocupa los espacios en la cancha de manera más inteligente y ataca cuando tiene que sacar un flag. Ojalá que siga progresando, aun tiene mucho por dar.
Ojo a no confundirse, no todo es color de rosa. Seguimos cometiendo errores pre-adolecentes, que si no los corregimos pronto todo lo escrito arriba va a quedar como anécdota de una temporada que no fue.
Ahora se viene la novena semana y volvemos a jugar con Depredadores. En el primer encuentro ellos jugaron con el equipo completo sólo una mitad del partido y les alcanzó para asegurar una ventaja que nunca pudimos remontar. Lindo desafío para este grupo, que a pesar de todo no baja los brazos.
jueves, octubre 14, 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
