Desde el 2007 la AAFA implementa un sistema anual de torneos en el cual los equipos se mantienen pero los jugadores rotan. Por lo tanto al comienzo de la temporada, en un ‘draft’ cada equipo selecciona a los distintos jugadores que se inscriben. Si bien los equipo tienen 2 jugadores que siempre permanecen en los equipos (el QB y el ‘keeper’), cada año los planteles son muy diferentes ya que los equipos se arman desde cero anualmente.Este formato, como todo, tiene sus puntos a favor y sus puntos en contra. Personalmente estoy de acuerdo con este sistema por dos razones fundamentales: me parece una opción muy interesante para que todos los años los jugadores renueven las esperanzas de competir por el título y porque se le permite a los jugadores con menos recursos o conocimientos del juego aprender y compartir horas de juego con aquellos que más experiencia tienen en este deporte.
Sobre éste último punto me parece que estamos haciendo agua. No veo a los jugadores con más experiencia en los distintos puestos, con campeonatos ganados o como muchos años al frente de sus equipos, ayudar al desarrollo del talento de aquellos que aún no entienden del todo este deporte o de las posiciones en las cuales juegan.
Sucede con jugadores novatos que, si bien tienen mucho potencial, llegan a un techo que no pueden superar si nadie les da una mano. También están esos jugadores con muchas ganas de jugar pero que se equivocan sistemáticament porque no tienen bien en claro lo que se espera de ellos cuando entran a la cancha.
En la AAFA no hay entrenadores, head coaches o como quieran llamarlos, pero sí sobran jugadores que pueden ayudar a que la liga sea mucho más competitiva. No pretendo que ayuden a los jugadores de equipos contrarios (aunque no estaría mal ya que el año siguiente podrían ser compañeros), pero me parece que es hora de que los mejores de cada equipo sepan que también son responsables de las “burradas” que hacen sus compañeros en la cancha.
La ecuación es muy simple: Es muy difícil encontrar jugadores de flag de alto nivel, por lo tanto es no queda otra que formar a los existentes. Doy un solo ejemplo: el pibe novato Ezquiel “Umbro”Bauza, el que corre muy rápido, que tiene actitud y talento, y que en cualquier momento deja a Richi o a Gabriel en el banco de suplentes para toda la temporada. A ese chico si no se lo entrena o no se le explica de qué se trata el juego, el año que viene ya no va a ser el ‘gran novato’, va a pasar a ser uno más de los jugadores de la liga que entran a la cancha a sacar flags y no a jugar. Lamentablemente ya hay varios jugadores que quedaron sólo en 'promesas', y eso es responsabilidad de los que hace años que estamos en la AAFA.
Son muy pocos los que realmente sufren tratando de explicar de qué se trata todo esto y son la mayoría quienes sólo van a jugar y les importa muy poco sobre el desarrollo de los demás jugadores.
Si no formamos corredores, receptores, esquineros y linieros estamos mal, pero si no formamos nuevos mariscales de campo la liga cae, así de simple y grave.
Por eso creoque es el momento de pensar si queremos una liga cada vez más competitiva o si realmente queremos una liga donde las ‘estrellas’ son siempre las mismas, siendo reyes en el país de los ciegos.
Nota: Vale mencionar que hay muchos jugadores que aunque se le explique años enteros algunos conceptos, nunca van a entenderlos. Ellos también deberían ejercer la autocrítica y replantearse su situación
