jueves, noviembre 05, 2009

La tormenta perfecta



El Sábado fue uno de esos días que se dan rara vez en una temporada. La cantidad de agua que cayó sobre Buenos Aires fue increíble. Los rayos, los truenos, un diluvio con todas las letras. Y cómo era de esperarse, la fecha de la AAFA NO SE SUSPENDIÓ.


¿Cómo se iba a suspender la fecha con semejante tormenta?


Esta tradición de no suspender por lluvia comenzó en 1997 cuando los partidos se jugaban en Punta Carrasco (en la Costanera). Un sábado de invierno llovía como el Sábado pasado y estábamos todos en la confitería del parque viendo cómo íbamos a modificar el cronograma de los partidos ‘suspendidos’. En la mitad de la reunión llegó Bryant Salter, y preguntó por qué no se jugaban los partidos. Con cara de sorprendidos le re preguntamos si no veía cómo estaba lloviendo. Simplemente se río y nos dijo:

¡Señores, el Football Americano no se suspende nunca, salgan a la cancha a jugar!

¿Cómo le ibas a decir que no al Cónsul General de los Estados Unidos en Argentina, ex jugador de la NFL y dueño de un físico de dos metros de altura?

Ese Sábado se jugaron todos los partidos y les aseguro que fue unos de los más divertidos que recuerdo. Desde esa fecha muchos partidos se jugaron bajo lluvias torrenciales, fríos incríebles y altísimas temperaturas. Ese día aprendimos que el clima es una variable con la que hay que aprender a jugar, divertirse y también vencer.


El Sábado pasado fue uno de esos días y quienes estuvimos presente en el Dámaso la pasamos excelente. Y cuando pasan estas cosas irremediablemente me viene a la mente el siguiente razonamiento.

Permanentemente leo en blogs, recibo emails o escucho a gente que se llena la boca hablando de cuánto aman este deporte.

Entonces pienso en quienes jugaron, se empaparon, se embarraron, en quienes arbitraron bajo el agua, se quedaron para ayudar a armar y a desarmar todo, tomaron estadísticas y además se quedaron tomando algo en el buffet todos mojados. Pienso en ellos y me pregunto ¿Si los otros ‘aman’ este deporte, los pibes de la AAFA qué? No creo que haga falta una respuesta...


Por eso esta vez sólo quiero saludar y agradecer a todos los que estuvieron el Sábado bajo la lluvia felices y contentos. Y decirles a quienes tuvieron que suspender sus actividades, sus paseos, sus partidos, sus asados, que lo lamento por Uds. ¡No saben lo que se perdieron!