viernes, octubre 01, 2010

Una realidad

Otra vez vuelvo a publicar un post más cercano al próximo partido que al que jugamos. Tengo que mejorar los tiempos.
Se hace difícil hablar del partido que perdimos el sábado pasado sin hacerlo sobre el que vamos a jugar.
La semana pasada perdimos ante Templarios en tiempo extra y por un punto. El partido fue muy parejo en todo su  desarrollo y estando arriba en varias ocasiones, nos faltó el temple para cerrarlo. Y ante rivales de tanta calidad, esa falencia se paga muy caro.
La razón por la que no pudimos 'cerrar' el partido fue que cometimos muchos errores de concentración (sí, otra vez) y sistemáticamente permitimos que el rival tuviera el partido al alcance de su mano.
Dentro de los errores también están los míos. Equivoqué el planteo defensivo en muchos de los intentos. Creo que permití que la defensiva se apoyara demasiado en Leli y Facundo, debí haber tomado más riesgos en el frente y al no hacerlo, lo sufrieron ellos dos atrás.
Pero la derrota no fue lo más doloroso del partido, lo que lastimó fue el saldo de lesiones. La peor de las pesadillas, el miedo que me llevó a escribir una semana atrás, se hizo realidad. Tuvimos dos lesionados que se suman a las  ausencias y dejan ahora al equipo al límite del reglamento. Este sábado con mucho viento a favor vamos a contar con siete jugadores. Por lo tanto vamos a tener que 'emparchar' formaciones e improvisar posiciones. Todo un reto para este equipo Guardianes.
Esto que escribo no es abrir el paraguas ni mucho menos, es tratar de explicar y de entender que es muy difícil pedirle resultados a un equipo en el cual su mayor preocupación es juntar a los jugadores.
Por lo mencionado anteriormente se hace complicado prever el partido ante Espartanos, y también lo será su análisis posterior.
Este es una situación adversa que con suerte en un par de semanas vamos a resolver. Ahora, en lo inmediato, vamos de punto y estará en nosotros revertirlo este sábado.