¡Qué buenos partidos se vieron el sábado! Fue una tarde perfecta, mucho sol, temperatura ideal y muy buen flag-football en el verde césped, fue un hermoso día en todo sentido.Aunque pensándolo bien, debe haber muchos sábados así durante la temporada y tal vez a mí me pasan inadvertidos por tener la cabeza alienada en el partido que se juega ese día. Por lo tanto, el hecho de que hayamos tenido fecha libre fue la clave para haberla pasado tan bien.
Igualmente sería injusto si no reconociera que los cuatro equipos que jugaron fueron los actores principales y que brinadoron un generoso espectáculo. Grandes partidos, excelentes jugadores, otros no tanto y muchas decisiones tomadas que traerán cola para el resto de la temporada. Pero sobre todo, demostrando que el nivel de esta temporada es más parejo que nunca.
Empezando de atrás para adelante, los Minotauros de Juan Pablo y Luis cayeron en forma apretada ante el equipo de Didi (Titanes). Los primeros están pagando caro la ausencia de Damonte y aunque Luis jugó un gran partido y sus elecciones ‘bajas’ del draft están jugando en un nivel alto (caso Nardiello), no pudieron ‘aguantar’ hasta el tiempo extra y perdieron ante un excelente pase de Alejandro en el que Didi demostró por qué además de ser el coach, es la estrella de su equipo. ¡Muy buen partido hasta el último minuto!
El primer partido lo jugaron los Templarios y los Cosacos. ¡Qué digo partido, partidazo! Fue uno de esos que quedará en la memoria de todos los presentes. El equipo de mi amigo Diego (de muy mal primer tiempo), dio vuelta un partido increíble, esos que parecen irremontables. Los Templarios se fueron al descanso con una diferencia de 3 TD a 1 a favor y con una ayuda extra: los Cosacos no iban a contar con Fede Salerno durante la mayor parte de la segunda mitad. Pero sucedió lo que pasa cuando se cuenta con grandes jugadores: Sebita y Drew se pusieron el equipo al hombro y destrozaron a un rival que encaró la segunda mitad casi sobrando la situación. Rápidamente todas las sonrisas del primer tiempo se transformaron en nervios y cuando se dieron cuenta que se hundía el bote, pocos estuvieron a la altura de la urgencia.
Quiero hacer un comentario aparte sobre Sebita. Siempre digo que es un jugador excelente, de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Pero lo que lo diferencia del resto de los jugadores es su actitud dentro y fuera de la cancha. El tipo es uno de los cinco mejores de la AAFA y nunca protesta, jamás se excusa o se queja, siempre apoya a sus compañeros y nunca discute con los rivales ni cuestiona a los árbitros. Eso hace de un jugador bueno, un crack.
Cuando me acerqué y lo felicité después del partido me dijo:
- Gracias… ¿Viste? Y vos no me quisiste*
- ¡¡Glup!!
(*) Nota: Cuando hubo que elegir al keeper del equipo antes del draft, mi elección fue el Pelado un lugar de Sebita

1 comentarios:
Muy buen post! La verdad que estuvieron barbaros los partidos. Muy entretenidos los dos.
Y aunque Sebita sea un crack no hay que despreciar al Pela che! Sin él no se donde estaríamos parados.
Ya quiero que sea sabado... 10:30 Bruno? Jaja.
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